3 años atrás, en un fin de semana tal como este, en el cual hacía un frío horroroso, decidimos arrancarnos de Santiago porque si. Metimos al auto un cooler con algo de comida y bebidas, unas mantas y con chaquetas puestas, partimos. Aún recuerdo hasta la colección de música que llevamos, cuando nos dio toda la volá Radiohead. Y casi llegando a nuestro destino, nos encontramos con un montón de vacas en el estrecho camino de tierra en que íbamos, que caminaban lentísimo y eran dirigidas por un viejito solitario y su perro. Y esperamos... por horas. Encontramos un compilado de Bob Marley y lo pusimos, ahi estábamos, casi sin luz, rodeados de vacas y cantando a grito pelado "I wanna love yooooooooooou!!!" mientras tomabamos coca cola y bailábamos con el auto lleno de humo. Hasta que puse cara de aburrimiento y tu dijiste "Oee la vaca leeeeeenta!", me llegué a atorar de la risa y los ojos me lloraban; luego esa frase se transformaría en la oficial cada vez que algo tomara mas tiempo de lo debido.
La semana pasada estaba con Tristán en el Jumbo, parados en una fila eterna para pagar y de música ambiental sonaba Jammin'... mi mente se sobrecargó de recuerdos graciosos y no pude evitar decir en un tono poco suave: "Oeee la vaca leeeeeeeenta!!!". Hasta las viejas en la fila se rieron.
Te extraño mucho y no pasa día en que no piense en ti.
domingo, 7 de junio de 2009
lunes, 6 de abril de 2009
and from your lips she drew the Hallelujah
Esta tarde reviso fotos, algunas para borrar, otras para reír y algunas para guardar celosamente.
Buscaba tus fotos, nuestras fotos, y no encontré nada. Al parecer las borré cuando llegué a mi casa después de que falleciste en el hospital. Pensaba también que boté el book que te hice para tu cumpleaños, siempre me dará algo en la guata recordar como lloraste cuando te lo entregué. Y no me arrepiento, en ese momento DEBÍA botar tu imagen física a la basura para poder sobrevivir. Lo hice y me sentí orgullosa.
Si me hubiese quedado con eso, con tus fotos y tu cuerpo, probablemente ahora estaría muerta. Me pregunto muchas veces al día como sucedió todo esto. Como sigo en pie, viva. Y agradecida a veces. Como no terminé en un psiquiátrico realmente, algún día sabré.
Ya han pasado 7 meses y 13 días desde que no estás a mi lado.
Y a pesar de eso, sigo recapitulando horas que siguen difusas. Y no solamente sobre tu muerte. Recuerdos nuestros, felicidades, risas, peleas, viajes, besos, palabras. Se forma una historia bastante fuerte si mezclas las dos cosas.
Revivo el haber estado afuera de tu velorio, en el auto de mi mamá, con Carola abrazándome mientras yo le gritaba que eso no era lo que tu querías, que dios te resbalaba y que no era digno recordarte así, cual "buen cristiano" que siempre detestaste. Ahora encuentro estúpida mi reacción, tu velorio no era por ti, era por los que quedamos acá.
Tu dormías en el bus camino a Viña, el 22 de Julio a las 10 am, te acurrucaste en mi y te doblaste de manera graciosa para apoyar tu cabeza en mis piernas. Yo iba tejiendo tu bufanda y te despertaste porque cada cierto rato dejaba de tejer y la medía en tu cuello para imaginartela puesta. Me miraste adormilado y dijiste "Gracias, por estar conmigo, este va a ser el mejor cumpleaños de mi vida", me diste muchos besos en la mano y volviste a dormir acurrucado a mi cuerpo.
Desperté y estaba Carola acostada al lado mío. Miré a mi pared y tus fotos no estaban. Tus zapatos no estaban botados en el suelo y no había rastro del desorden que dejabas cuando te sacabas la ropa. Temí que no fuese un sueño. Carola se despertó mientras yo agarraba mi celular para llamarte. Me abrazó fuerte y me dijo "tranquilita amiga, duérmete...". Empecé a gritar y llegó mi mamá a abrazarme. Seguía gritando y arañaba mi cara. Grito, grito y me sacaba mechones de pelo. Trataba de tomar mi celular y gritaba tu nombre. Preguntaba donde estabas y nadie me respondía. Gritaba mas fuerte y no había nada que pudiese callarme. Hasta que mi mamá me dijo "Oscar no está acá, y no va a volver". No era un sueño.
Tu pensaste que yo estaba dormida. Era de madrugada y estábamos acostados en mi cama. Me abrazaste y me quedé callada, pensé que estabas soñando y no quería interrumpirte. Besabas mi cuello y mis brazos como si fuese la última vez que ibas a verme. Empezaste a llorar y repetías que no sabrías que hacer si yo no estuviese. Me dí vuelta y te abracé, lloraste mucho rato. Hablamos hasta que amaneció y me contaste tus temores mas arraigados, tus experiencias mas crudas y el miedo que tenías de que yo te dejase por alguien mejor.
Día nublado, mis ojos apenas podían abrirse de lo hinchados que estaban. Mi pelo estaba mas desordenado que lo usual y mi mamá me vistió porque yo no supe como. Papá me hacía cariño en la cabeza y me abrazaba mientras mi mamá me tomaba la mano con cariño. Se me acercaba mucha gente y me decían "Lo siento mucho Barbarita, estoy contigo". Mi papá y Pancho me toman de un brazo cada uno. Caminamos por un pasillo y todos me miraban. Apenas podía mover mis pies y los miraba, estaban como dos pedazos de tela inerte. Mi viejo me dice "camina despacito, tranquila, estoy a tu lado". Veía las caras destrozadas. La gente que murmuraba "esa es la polola de Oscar, pobrecita, mírala, parece una muñeca de trapo". Sigo caminando y cada pocos pequeños pasitos, freno y me dan ganas de arrancar. No, sigo. Los pasos torpes, la gente, los murmullos, mi hermano tiene pena y no sabe con que ojos mirarme para no ponerse a llorar. Cruzo el umbral de la puerta y me acerco al ataúd, tu ataúd.
Freno nuevamente. La irrealidad de toda la situación me sobrepasa, ya no siento piernas ni brazos. Me acerco al ataúd pensando en que siempre despierto en las peores partes de las pesadillas. Y estás tú. O al menos eso creo. No es tu tono de piel, tus ojos están entreabiertos y tu no me harías algo así. Incrédula, despacito me acerco mas. Es tu boca, la reconocería en cualquier lado. Veo borroso por las lágrimas y en un acto irracional empiezo a hablarte jurando que logras escucharme. En tu último momento vivo pudiste mirarme y dijiste apenas "Perdón, te amo". Cuando tuve mis manos puestas sobre el vidrio que cubría tu cara, te respondí que te perdonaba, y que también te amaba.
- ¿Y, sabí como hacer macros?
- Pero claro, he tomado fotos la raja.
- Me enseñai?
- Dale, mira, vamos a practicar con estas flores. Cachai como acomodo el lente para enfocar, Oscar? Listo.
- Ohhh, te quedó la raja. Me toca a mi.

lunes, 9 de marzo de 2009
Something good already came

Es la primera vez que escribo acá para ti.
Antes te mostraba lo que escribiría para Mike y ahora me encuentro dirigiéndote mis letras.
Desde que no estás, las cosas se han vuelto sumamente inestables y en casos hostiles; tu padre y tu madre se separaron y ella ahora está con Francisco, viviendo ese amor del que hablábamos siempre, del que queríamos tener. Ahora es noticia pública, y tu madre no tiene miedo de las represalias ni del "que dirán". Hablamos casi todos los días en la noche, hemos salido a comer muchas veces y sigue sin aprobar a cualquier hombre que se me acerque, aunque sea por casualidad.
Oscar se suicidó el 24 de Agosto del 2008, en nuestro aniversario de un año, unas semanas después de tu muerte, la parte mas lamentable es que fue en frente mío y tampoco usó un método muy sutil que digamos; saltó desde la ventana de su habitación hacía abajo del edificio. Llegó al suelo vivo y trataba de hablar. Puede lograr entender que me pedía perdón y me hablaba de amor.
En su velorio, días después, puse mi cara lo mas cerca del ataud que pude y le dije despacito "te perdono, yo también te amo".
Claramente su decisión liberadora me acarreó hasta problemas legales. Tu sabes que yo no tengo problema con aclarar las cosas, pero no es agradable en varios sentidos que te traten de homicida.
Carola y yo perdimos contacto, tuvimos una pelea que involucró hasta problemas con mi viejo, ufff, un tema largo y tedioso. Pero siempre pienso en ella, en las estupideces que hacíamos y en el apoyo que me daba. He soñado mucho con ella, que damos vueltas en el auto, que devolvemos el tiempo, me acordé incluso de una noche en que me quebré porque asumí como real la posibilidad de tu muerte y ella fue la única capaz de abrazarme y consolarme cuando pensé que perdería la cordura. Sinceramente me gustaría ayudarla, de lo mas profundo, fue mi amiga y siempre va a estar presente.
En mi vida hubo un cambio asombroso, todo por supuesto, honestamente dependiente de mi porfía, del querer reprimir los sentimientos hasta sentirme lista. No quise vivir tu muerte como corresponde, te guardé en un rincón especial de mi mente y no te dejé dar mas vueltas. Inmediatamente después ocurrió la muerte de Oscar, y supongo que al ser mas visceral que la tuya, me provocó un choque visual importante. Tuve mi duelo, del cual afortunadamente logré salir (siempre me ha parecido una manera de autodestrucción socialmente aceptada) y luego te pude recordar con felicidad.
Lloré de manera egoísta por extrañarte, debo admitirlo, necesité el tono de tu voz, tu barba de tres días, tus caras poco fotogénicas y tus reacciones poco convencionales. Pero ahora me conformo con que hayas sido parte de mi vida y me hayas enseñado tanto, te recuerdo en calma y en privado, sin velorios ni ceremonias, sin hablarle a tu cadáver ni llevarte flores para ponerlas en una lápida con tu nombre, mientras tu cuerpo se convierte en abono a unos pies de distancia mía.
El punto al que quiero llegar, (con muchísima lentitud, algunas cosas no cambian) es que ahora sé que puedo pararme, e incluso llegar a caminar, después de haber plantado la cara en la acera, y tengo la confianza de que podré seguir haciéndolo cuantas veces mas lo necesite.
Y le puse nombre cuando me atreví a ser el apoyo de alguien que lo necesita, lo tomé en mis brazos y le aseguré que todo estaría bien: Fe.
Así que gracias, por el apoyo, y las cosas nuevas.
B.
jueves, 8 de noviembre de 2007
3 años sin saber
5 meses después poso las manos en el teclado y me atrevo de nuevo, es que me llega a dar vergüenza lo cobarde que puedo ser a veces.
El Domingo debo ir a una misa en tu nombre, tempranito, probablemente venga tu mamá y tu hermana, porque tu papá no aparecerá, ambos sabemos eso, estarán tus compañeros de Arquitectura, tus amigos de Rugby y las chicas que gustaban de ti... y ahi estaré yo, tu todo, la que sufrió, la que llora en las noches, la que rompió tus cosas, la que conserva tu diario de vida (o al menos unas hojas), la que te amó.
Y probablemente aún te siga amando, con ese amor de pendejos que no tenían interés en crecer... y menos mal tu no lo hiciste, este mundo de grandes es una mierda, Pancho se casa, Mauro también, todos se mueren o se agrupan... y no es que esté feliz, realmente lo estoy... pero tu sabes... tu sabías todo, y eso aún no cambia.
Está esa parte de mi que murió contigo, y no creo que reviva nunca.
Pero he aprendido a crear lazos, de verdad, y son fuertes, o al menos eso intento, gracias por enseñarme tanto y por ese cariño infinito.
Te extraño y en Zapallar me arrancaré en la madrugada a caminar, para ver si encuentro lo que tu buscabas.
El Domingo debo ir a una misa en tu nombre, tempranito, probablemente venga tu mamá y tu hermana, porque tu papá no aparecerá, ambos sabemos eso, estarán tus compañeros de Arquitectura, tus amigos de Rugby y las chicas que gustaban de ti... y ahi estaré yo, tu todo, la que sufrió, la que llora en las noches, la que rompió tus cosas, la que conserva tu diario de vida (o al menos unas hojas), la que te amó.
Y probablemente aún te siga amando, con ese amor de pendejos que no tenían interés en crecer... y menos mal tu no lo hiciste, este mundo de grandes es una mierda, Pancho se casa, Mauro también, todos se mueren o se agrupan... y no es que esté feliz, realmente lo estoy... pero tu sabes... tu sabías todo, y eso aún no cambia.
Está esa parte de mi que murió contigo, y no creo que reviva nunca.
Pero he aprendido a crear lazos, de verdad, y son fuertes, o al menos eso intento, gracias por enseñarme tanto y por ese cariño infinito.
Te extraño y en Zapallar me arrancaré en la madrugada a caminar, para ver si encuentro lo que tu buscabas.
lunes, 18 de junio de 2007
El Final del Comienzo-.
Es inevitable pensar, que cuando la muerte te mira de frente, te da un empujón solamente con una mano, te quita el helado y se rie de ti, nunca volverás a pararte, que quedarás marcado para siempre y lloriquearás todas las noches... (sé que es un tema sensible, pero mi sensibilidad se fué lejos cuando endurecí la piel), pero no es así, que haces entonces? You move On, You FUCKIN' move on!!! They move on, We move on... porque hay que celebrar la vida después de lamentar la muerte, porque siempre hay algo que nos mantiene vivos, ya sea un buen libro, un beso rico, ese recital que te dejó marcando ocupado (como el de Pedro Aznar al que fui hace 2 dias), esa mentira que ocultas, o ese dirrrry loverrr que escondes bajo el colchón cuando te conviene.
Te quiero mucho y este es mi regalo para ti.
I've moved on... creo que te hubiese gustado verlo.
Te quiero mucho y este es mi regalo para ti.
I've moved on... creo que te hubiese gustado verlo.
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